viernes, 24 de octubre de 2025

CRITICA DE JKAR LANDA

ELLOS SABRÁN LO QUE HACEN……… (y a mi qué me importa?)



Necesito insultarles, ridiculizarlos, despreciarlos, denostarlos o zadherirlos…para deshinchar mi mayúscula envidia. Aunque mis agravantes les entren por la oreja derecha de uno y salgan por la izquierda del otro, como una prolongación de las icónicas imágenes que Camilo Mateo  impregna en los KIips . Esta insaciable pareja da pena y no la ocultan después de haber escrito/compuesto/editado cuatro4 álbumes en cinco5 años, como quien adiestra un león en cinco minutos o convierte un bosque de 5 hectáreas en un campo de fútbol durante una noche. Mingo&Fisuras, estaba hablando de ellos, solamente para rivalizar destructivamente un proyecto que finalmente, y, con el título de ésta última entrega, me da la razón, son unos tramposos.“Caíste en la trampa” autodefine su querencia. 

La otra noche, cuando mi querido vecino Patacho llegó como de costumbre, a servirse un par de tragos de bourbon en mi jardín, para llorarme las tristezas de su reciente separación con Patacha (nunca he sabido como se llamaba su ex), sonaban las canciones de M&F en el lector, “Caíste en la Trampa” y las demás, y Patacho dejó su vaso, se acercó al aparato y empezó  a gritarme. Me reprendió por no haberle hablado de éste disco, que M&F era una de sus bandas favoritas, que les había disfrutado en varios escenarios, pero como carecía de cualquier tecnología (era Patacho un asceta radical), no contaba con ninguna de sus grabaciones. aunque recordara muchos estribillos. Vaya, que me intento amistar con un dúo al que yo le había perdido el respeto, por excesivos, porque no se pueden componer y producir y editar tantas canciones en tan poco tiempo, cuando los demás estamos en busca del tiempo perdido para colgar un par de temas en las plataformas.

Y aunque no lo debería haber hecho, el bourbon y las vibraciones descorazonadoras de Patacho me obligaron a transcribir sus comentarios, tan acelerados y concisos, que no me dejaron réplica, y cansado, ni me apetecía hacerla.

De “Caíste en la trampa” dice que es un rock n roll evasivo, psicodélico y con poderío de voces cautivadoras. Que es un himno pedagógico que ha sabido sacar de un “Caiste” -tan difícil de acoplar en la rima- lo mejor. “A tus pies” le resulta glutámico power-pop que rezuma un texto incoloro pero subversivo y agitador. Cuando se refiere a “Duele” dice que el pop pesa, los 80, los 90 y lo que haga falta, que sabe al mejor Costello bien acostumbrado al nuevo siglo. (Yo no le detengo, pero creo que Patacho se ha mordido las neuronas o ha tomado más bourbon mientras yo meaba). 

Corazón despierta”: una balada hard que viaja hacia Lennon , con unos arreglos de teclas, singulares y a la vez encantadores (si que es cursi mi vecino). “No fui yo, fue el alcohol”: En ambientes de oscuridad se recrea una historia de blancos y negros, de bajos y colchones. “Diciendo adiós”: Esos medios tiempos que recobran uno de los mejores vicios de M&F, con letras muy humanas y languidez de guitarras. Hermosa y familiar (eso dice en voz muy alta).

En el instante en que suena la número siete, “De flor en flor” comienza su discurso, ¿Cómo no se iban a lanzar éstos dos monstruos a retar con la chanson?. Un relato más que afortunado, y unos arreglos que en el clasicismo, brillan. “El cansancio de Juanita” le resulta otro clásico de M&F, que uno siempre espera, afirma. Entre el belicoso pop y las embaucadoras guitarras. (Pero es que no le disgusta ninguna canción a éste capullo?, menos mal que ya está terminando el disco). “No me atreví” es la canción que tan bien dominan, rock&roll vertiginoso, tan deslizante como las frases que acompañan cada riff. 

No encuentras a nadie” , Pura literatura, la música viaja en varios registros. “Esperando el final”, una inquietud industrial que converge con el pop acelerado. Una buena aportación, todo a juego. (Y por fin…) “Nuestro crazy love”, lo que uno estaba esperando, que echaba de menos, ese aliento mexicano. Y esa garganta agitada que certifica un disco bandera.

Me sudaban las manos mientras iba reproduciendo la verborrea casposa de Patacho, que agarrado a la botella, y volviendo a pulsar el play, quería culminar su heroica crítica con un epílogo , que terminó por convertir mi sangrante envidia en odio cavernoso . “Comparten, -me dijo- la rebeldía inconformista con esa humanidad familiar que trabajan con buena nostalgia. Y ponen sobre la mesa todas las barajas del pop, del rock, de  los comodines que hagan falta. Enhorabuena, M&F, “

Para entonces yo ya estaba viendo un partido de la Champions, y le miraba a Patacho coreando algunos de los estribillos, incluso bailando, menuda escena, éramos como un matrimonio que acababa de jubilarse .

Jkar Landa
Astigarraga2025
Octubre






domingo, 12 de octubre de 2025

Concierto Gastrobar El Rincón d'er Titi (Escarrilla) (II)

 

El Rincón d’er MingoFisuras

Tras el concierto de agosto en El Rincón d’er Titi, en Escarrilla, quedó en el aire la posibilidad de repetir bolo para el día del Pilar. Creíamos que todo se quedaría en un calentón tras un excelente concierto, pero que una vez puestos en el mes de octubre, con sus lógicos fríos y melancólicos atardeceres tras la montaña, la idea de volver al Piri se habría diluido. Pero no. En una primera conversación telefónica a mediados de septiembre el Titi se reafirmaba en su intención de programar el concierto en el exterior de su bar, en el mismo lugar donde habíamos hecho el último bolo del verano, y hacerse cargo del caché íntegro que le pedíamos, 500 euros más la comida.




La banda había comenzado a ‘mirar’ en los ensayos los primeros temas del flamante nuevo disco, el cuarto del proyecto MingoFisuras, que estaba calentito, recién salido del horno. Nuestro ‘Caíste en la trampa’ luce un vivo colorido con su cebo/pez picando el anzuelo. Nuestra ilusión de llevarlo al directo también tiene bonitos colores, pero no vamos a caer en la trampa, a estas alturas de la película, de crearnos expectativas falsas. El ritmo debe seguir siendo el que nosotros marquemos, y nos es imposible pasar de los medios tiempos… La intención sigue siendo la misma que el primer día, disfrutar de la música en todas sus caras: la composición, la producción, la grabación, los ensayos, los directos… y lo que se mueve alrededor de todo ello. Así que ahora toca disfrutar del nuevo bolo que nos propone el Titi y como no nos da tiempo a preparar con garantías ningún tema nuevo decidimos volver al repertorio que hemos venido tocando a lo largo de todo el año. Tenemos pocos días para ensayar y solo uno con Nagore, que sigue en su estresante vida de batera/percusionista mercenaria.


El día concertado para el bolo es el domingo 12 de octubre y parece que la hora que más cuadra es la del vermut, sobre las 12.30. Las previsiones meteorológicas son excelentes. El sol parece que se instalará todo el fin de semana. Al final no nos acompañarán las chicas por lo que decidimos ir el sábado, dormir en la casa que Fernan tiene en Panticosa, y volver el domingo tras el concierto. Nagore tiene lío el sábado por la noche en Donosti. Le toca amenizar, con la txalaparta, la cena para unos yankes. Nos dice que aparecerá en cuanto pueda, que seguramente saldrá en cuanto acabe con los guiris. Fisuras se va de baños termales toda la semana a Arnedillo, el estrés ni le roza. Los demás (Cami, Fernan y Mingo) quedamos en el local a mediodía para una carga que, tras la compra de los nuevos cables, se reduce considerablemente ya que no tenemos que desmontar todo el tinglado del ensayo. No hay que tocar ni pies de micro ni cables, tan solo coger los micrófonos que vamos a utilizar. 


Para las 12.30 está todo cargado. Antes de ponernos en carretera pasamos por la gasolinera para ver si podemos arreglar la rueda de la furgo que se nos pinchó la víspera del viaje. Fernan saca uno de sus productos mágicos (pero éste sin alcohol) y salimos con la esperanza de que no tengamos ningún nuevo percance. Recogemos a Iñaki que nos espera relajadamente en un restop del camino. Está claro que lleva una buena dosis de aguas termales. Fernan comenta de parar a comer en Liédena, más o menos a mitad de camino. Parece que el restaurante se ha apuntado a la idea de doblar el precio del menú en el fin de semana y nos dan un sablazo que nos ha jodido casi todo el presupuesto, aunque el magret de pato de Fisuras tiene una pinta buenísima. Llevamos un regalo para Esteban, de Piedrafita. Juan Azpeitia, dibujante y diseñador de las portadas de todos nuestros discos y carteles, le ha pintado una caricatura y queremos llevársela, así que, antes de subir a Panticosa, nos pasamos por su restaurante. Nos tomamos unas cañas con él y su infinita generosidad. Nos sucede una anécdota para recordar. Esteban nos contaba aventuras de su pasado universitario en Zaragoza, de cómo una de sus amigas íntimas tenía mucha relación con el bajista de los Héroes del Silencio y que con el tal Joaquín Cardiel, en la etapa del comienzo de la banda, hacía 40 años, había tenido bastante relación… A los dos minutos de tener esta conversación aparece ante nosotros el tal Joaquín Cardiel. No podíamos creerlo. Extrañas conexiones que llamamos casualidades pero que tienen que tener alguna otra explicación… bueno nosotros también le regalamos a él un cd de ‘Caíste en la trampa’. Esteban nos prometió que intentaría acercarse a Escarrilla al día siguiente y cumplió. Pudo vernos durante los tres primeros temas antes de volver a su parrilla.




En Panticosa Fernan no da abasto. Tiene a su amigo/bro Pedro, con el que nos tomamos unas cañas en el Ibon antes de irnos a cenar. Durante la cena y  el post caen unas cuantas cervezas. Las camas ya están repartidas y caemos secos y a una hora prudencial.




Hemos quedado con el Titi alrededor de las 11 para montar. Fernan rememora viejas historias mientras nosotros le esperamos desayunando. Nagore ha dado señales de vida y nos espera ya en Escarrilla. Allí está, con el estampado de la almohada todavía en su rostro. Nos dice que ha llegado a las 4 de la madrugada pero que está como nueva. Sigue siendo nuestra potra salvaje.




El tablado, igual que la última vez. Sin montar. Tabla sobre tabla. Es cierto que ahora sabemos cómo va y lo instalamos en 5 minutos. La descarga y montaje va como un tiro. El nuevo cableado no da problemas, aunque por primera vez aparece que una molesta interferencia entre el teclado y el ampli de Fisuras que no parece tener solución. La bandera palestina luce debajo de la sombrilla. Parece que el sol va a pegar, y lo agradecemos, la temperatura es muy agradable para tocar en manga corta. Son las 12.30 y no parece que haya mucha gente pero hay que empezar.




El repertorio va cayendo tal cual lo tenemos preparado. Las canciones suenan bien, reposadas, en su tiempo. Quizá nos falta un poco del feed-back del público, aunque en las mesas ocupadas se escuchan aplausos y las caras que se perciben desde arriba son de atención y buena respuesta. La primera canción que sale del repertorio es ‘De nuevo el sol’ y el otro desquite es ‘En medio de la tormenta’, una canción que ha estado más fuera que dentro durante todo el año. Cami salta del tablado un par de veces para acercarse a la gente. Esta vez el Titi ha sido espectador de casi todo el concierto, también aplaude al final de cada tema. Como ya sucediera en agosto, la tanda rockanrolera despierta el interés de quienes se han acercado. Los aplausos son sinceros y los bises van seguidos. ‘No bajes la guardia’ vuelve a ser un colofón potente de otro buen concierto en Escarrilla.



Una pareja de Burgos, compradores del único cd vendido, nos felicitan por el “magnífico concierto que hemos dado”, ¡gracias!, en bolos así este tipo de comentarios levantan el ánimo. Le damos un cd a Merche, la persona que nos puso en contacto con el Titi, quien vuelve a sorprendernos cuando nos dice que “quiero que volváis en el puente de la Inmaculada”. No le importa haber hecho ruina en este concierto ni le preocupa que el tiempo en esas fechas de diciembre pueda ser helador, quiere que toquemos tanto en Escarrilla como en Formigal, donde también tiene un bar. “Me ha gustado mucho el concierto” y quiero que volváis en diciembre.



El Rincón d’er Titi se va a convertir a este paso en El Rincón d’er MingoFisuras..


urria2025 Enrique Mingo


Fotos y videos en el álbum compartido:

https://photos.app.goo.gl/DEYVjiUNX8aGXJXJ6

domingo, 10 de agosto de 2025

Concierto Gastrobar El Rincón d'er Titi (Escarrilla)

La paella más rockera del Rincón d’er Titi

Repasamos en el apartamento que Karmina tiene en Formigal, alrededor de unos huevos fritos con chistorra y morcilla, algunos de los incidentes del concierto que acabamos de dar en el Refugio de Piedrafita. Se nota el cansancio de un día denso y agitado. Tenemos la sensación de que los bolos son como viajes en un tobogán, en los que se pasa de lo peor a lo mejor en un instante. Cosas a tener en cuenta, muchas, pero sabemos que ninguna nos va a asegurar que el próximo concierto, el que tenemos en Escarrilla mañana, vaya a cambiar esa diabólica dinámica. Gorka y Nagore M. se van a dormir a su furgo, Cami y Fisuras también. Nagore E. y Karmina entran en choque generacional y Fernan y Mingo se escapan de la polémica con una cerveza en la mano... El día no da más de sí. 






El domingo amanece sin prisa y caluroso, con un sol limpio que deja todas las montañas que nos rodean afiladas contra un azul intenso. He quedado con el Titi que apareceríamos por su rincón sobre las 12.00. Hay quien hace doble desayuno y hay quien apura la cama hasta lo imposible. A mediodía estamos aparcados frente al bar. Hay bastante movimiento. El Titi está metido en la cocina y apenas puede salir para saludar y decirnos que el tablado que le han dejado del ayuntamiento “está ahí afuera”, que no lo han podido montar y que… Comenzamos a montar el tablado. El sol cae a plomo. Al menos vemos que el espacio para tocar es bastante amplio, que es un buen txoko para hacer un concierto. 







Nagore se cobija tras la muralla para protegerse del calor. Está medio mareada. El calor la mata. Montamos el tablado, un puzle sencillo de patas y tablas, y comenzamos a descargar el equipo.






Hemos quedado que para las 14.00 tenemos una paella de sepia y langostinos esperándonos (lo prometido era bogavante… pero bueno, tampoco suena mal).





No nos ha dado tiempo para probar sonido pero justo para esa hora estamos en la mesa. Hay hambre y la paella es generosa, además hay que reconocer que está muy sabrosa. El concierto está programado para las 18.00 y decidimos que la prueba de sonido la haremos una hora antes.





Entre tanto no podemos resistirnos a la llamada del agua de la piscina que vemos enfrente. Nos seduce la perspectiva de una cabezadita bajo la sombra de alguno de los árboles y un refrescante baño. 










La prueba de sonido va rápida pero vemos que unas nubes oscuras amenazan sobre la montaña y cuando estamos a punto de acabar ya sentimos que algunas gotas están cayendo. Emergencia, hay que tapar rápidamente todo. La perspectiva de una tormenta estaba presente por eso los altavoces y la mesa están bajo potentes sombrillas, pero la batería, los amplificadores y los micros hay que cubrirlos con urgencia. Un plástico de grandes dimensiones sirve para la batería y el Titi nos saca unas bolsas de basura de gran tamaño para los amplis y micros…. Parece que está todo cubierto y a salvo. Esperamos con la vista puesta en el cielo. Tras media hora de lluvia, parece que el cielo se abre… Para las 18.30 y tras pasar la fregona por el tablado, comienza el concierto agradeciendo al Titi que haya abierto su magnífica terraza a nuestra música.







Desde el comienzo las sensaciones son excelentes. Da la sensación de que todo fluye, que toda la banda está cómoda en el escenario. Los temas suenan convincentes, desde los primeros medios tiempos hasta la balada santanera de ‘Lejos y Cerca’ o el R&B ‘Charlie y Laura’. No ha surgido ninguno de los problemas de escucha que Mingo tuvo el día anterior en Piedrafita y eso se transmite en el directo. Todas las mesas de la terraza están ocupadas y la gente que llega comienza a situarse. Iñaki, guitarrista de Arrakatanga y amigo de Fernan, nos aconseja que subamos un poco las teclas. Le hacemos caso y la tanda latina (‘Ahora podré olvidarte’, ‘Los caprichos del ayer’ y 'Allí naciste tú’) suenan frescas y divertidas. ‘El paraíso terrenal’, que fue un desastre el día anterior, volvió a ser una canción referente del repertorio. La balada ‘Olvidé’ suena poderosa al igual que ‘La suerte está de mi lado’. Funciona muy bien ‘No esperas nada’ como puerta de la tanda más festiva y rockanrolera que, una vez más, consigue hacer mover las piernas del personal tras la reivindicativa ‘Tina’, con la que volvemos a lucir la bandera Palestina y mostrar nuestro rechazo a la brutal injusticia que sufre su pueblo. ‘Labios’ y ‘Fiesta al rojo’ suenan lo que son, bailables y divertidas; ‘La fiesta es aquí’, como un cañonazo. Volvemos a dejar fuera ‘En medio de la tormenta’ por segundo día consecutivo. El disfrute es palpable tanto dentro como fuera del escenario y el final del concierto de nuevo se convierte en una oda al R&R con ‘Te vi caminar’, ‘Tú decides’ y ‘Dónde está ese que fuiste ayer’.






La petición de bis es sincera y tampoco nos hacemos de rogar. Con el vaso en la mano Mingo invita a que todo el mundo brinde con la banda. La canción vuelve a tener ese algo de ochote y taberna de pueblo, de folk etílico, de garganta sucia y golpe en la barra. ‘Si quieres o si puedes’ y ‘No bajes la guardia’ cierran probablemente el concierto que mejor ha sonado de todos los que hemos ofrecido este año. Hemos hecho nuevos seguidores (Patri y su cuadrilla de Sabiñánigo), y también, entre ellos, er Titi, que nos pedía que volviéramos la semana siguiente… Esta vez será imposible, pero quizá podamos repetir para el día del Pilar. Ya lo contaremos aquí si así sucede. Recogemos a toda velocidad. Nagore, Cami y Fernan tienen que salir zingando hacia Donosti, mañana es lunes y tienen que currar a primera hora de la mañana, tienen tres horas y media de carretera.











Esto es pasión por el R&R…


abuztua2025 Enrique Mingo

sábado, 9 de agosto de 2025

Concierto Refugio Piedrafita de Jaca (Huesca)

La casa de Esteban, el refugio de MingoFisuras

La casa de Esteban, el Refugio Bosque de Betatos en Piedrafita de Jaca, en pleno corazón del Pirineo  oscense, se ha convertido también en el refugio más apetecible para la música de MingoFisuras.





Después de haber presentado allí nuestros dos discos anteriores, teníamos una ilusión especial por llevar allí los temas de nuestra tercera grabación, La fiesta es aquí. Esteban, con una generosidad fuera de escala, nos volvía a abrir su casa y nosotros deseábamos ofrecerle nuestra mejor versión musical. Habíamos apalabrado la cita para el sábado 9 de agosto y el pequeño vídeo editado con el cartel ya sobrepasaba las 1.500 visitas en Youtube. Buena señal. 





El equipo de sonido se mantenía desmontado en el local desde el último bolo en Hondarribia. Íbamos con el suficiente rodaje, tras los tres bolos continuados de julio, como para sentirnos seguros con el nuevo repertorio.

La furgo se puso en marcha un par de días antes con Mingo, Fisuras y Karmina. Disfrutar de un par de días en el Pirineo es un lujo al que, si se puede, hay que apuntarse siempre. Para esta escapada, con la intención de abrir nuevos locales a futuros conciertos, habíamos contactado con er TiTi, dueño del Rincón d’er TiTi, en Escarrilla, para un bolo de tardeo el domingo 10. Andaluz salao. Resuelto y dispuesto a poner su rincón a nuestra disposición, promete comida y 250 euros. Antes de subir a Formigal nos acercamos a ver si realmente existe el tal TiTi y sí, también su local y su buen meneo de personal y clientela. 

El resto de la banda tienen curro y aparecen el mismo sábado por allí. La avanzadilla, después del disfrute de las aguas del embalse de Lanuza y alguna tortura debido al calorazo de un agosto de récord, ha conseguido bajar sin accidentes la furgo hasta el cuidado césped del Refugio. Para cuando llegan Fernan, Nagore y Cami todo el material está bajo el tejadillo del escenario. Bien sincronizados para la segunda parte del montaje, Cami coge las riendas y para la hora de la comida todo está listo a falta de pequeños retoques en el sonido.



Esteban vuelve a superarse en la comida. Surtido de verduras a la parrilla. Ensalada de tomate con bonito y foie de aceituna negra. Surtido de carnes a la parrilla. Su pantxineta y su tarta de queso… todo exquisito. Esta vez Nagore no puede llevarse el tupper por si le entra hambre a medio concierto. Está reventada. Se ha escanciado, mano a mano con Fernan y alguna otra ayuda leve, un par de botellas de ‘La Dolores’, para ahuyentar los presentes y prevenir lo futuros dolores del cuerpo y del alma. Nos dejamos querer en la sobremesa porque el concierto está anunciado para las 18.30 y no han surgido problemas a solucionar.

 





No hay prisa, así que media hora antes hacemos unos pocos retoques en el sonido. Parece que todo se escucha bien pero en el cielo algunas nubes de lluvia comienzan a imponerse en la cima de la montaña. Todo el equipo está bajo cubierto pero hay que mover algunos aparatos para evitar males mayores. Hay un cierto nerviosismo porque pueda arruinarse el día. Precipitamos el comienzo y sobre una ligera lluvia suenan las primeras canciones en las que, sobre todo Mingo, está incómodo. No sé oye bien y cuando eso ocurre todo se le amontona, la guitarra comienza a darle problemas, la cuerda de arriba se le va del mástil, la afinación es dudosa… las primeras canciones para él son un desastre. Solo para él, porque a su alrededor todos parecen estar cómodos. Así, en esa disparidad de sensaciones van sonando ‘La herida’, ‘Hermosa ingenuidad’, ‘Se apagaron…’, ‘Charlie y Laura’, ‘Cerca o lejos’, la lista del repertorio una por una hasta llegar al total desbarre de ‘El paraíso terrenal’, en la que Mingo no llegó a encontrar la letra en ningún momento de la canción.

A partir de ahí, con la sorpresiva llegada de Nagore y Gorka, y como si fuera un nuevo concierto, el sonido cambió radicalmente con las indicaciones que Nagore nos daba desde fuera. ‘Tina’ sirvió para que la bandera de Palestina y la cruel situación de exterminio que  vive su pueblo, volviera a colocarse en el escenario. Es un pequeño altavoz el que tiene MF pero en él se seguirá denunciando el genocidio del pueblo palestino por parte del gobierno nazi/terrorista de Israel.

Toda la segunda parte, la más cañera, sonó con potencia. Como tantas veces, ‘Labios’ abría la puerta de la fiesta y el baile. ‘Fiesta al rojo’ y ‘La fiesta es aquí’ servían para que cada vez más gente se atreviese a bailar junto a Esteban y los fijos frente a la banda. La dupla de rockanroles (‘Te vi caminar’ y ‘Tú decides’) dejaron el ambiente perfecto para que, con el nuevo final de ‘Dónde está ese que fuiste ayer’, todos quisieran y pidieran que el concierto no acabase allí. 



De nuevo el parón del bis fue perfecto para hacer el ‘Brindis’ por los que nos han dejado y también, “y sobre todo, por los que estamos, por los que nos hemos reunimos en una fiesta como esta”. Sonó gamberra, divertida, coral… tal como se concibió. Ya estaba todo cómo debía de estar, todo estaba dónde debía. La gente bailando, cantando y aplaudiendo. La banda disfrutando de su música  ejecutándola. ‘Si quieres o si puedes’ y ‘No bajes la guardia’ dejaron el eco de una tarde en la que hubo de todo bajo las montañas: la generosidad a raudales de Esteban y su excelente comida, algo de lluvia, algo de sol y mucho calor, mal sonido y sus consabidos nervios y frustraciones, visitas sorpresivas con su proverbial ayuda, buen sonido y buenas vibraciones, y buen ambiente y baile y alegría y buen rollo… y el deseo de que Esteban nos vuelva a abrir su casa, el Refugio de Piedrafita de Jaca, a nuestras canciones, a nuestra música.

abuztua2025 Enrique Mingo

sábado, 26 de julio de 2025

Concierto Bar Camping Faro de Higuer (Hondarribia)

Brindis por un ocaso de lujo

Tras varias escapadas en moto hasta el camping del Faro de Higuer, en Hondarribia, conseguimos  encontrar con el gran Darius una fecha para dar allí uno de los más esperados conciertos. 




El recuerdo de los dos bolos que dimos allí en el verano del 2023, era tan bueno, que en la banda teníamos un gran interés en volver a ese mágico lugar. Los espectaculares atardeceres a nuestra espalda habían sido el mejor fondo para nuestras canciones hacía dos veranos y estábamos convencidos de que en esta ocasión sería igual. Hay un nuevo repertorio vertebrado por el nuevo disco, pero la intención sigue siendo la misma: disfrutar del mejor escenario para hacer un concierto cercano a esa fauna hippie, anarka y libre que siempre se deja ver por allí.





Una semana previa al bolo, un colega del curro de Mingo le comenta a éste que su pareja tiene un chaval, Telmo, de 18 años, que compone, que es muy tímido, muy vergonzoso, pero que tiene unas cuantas canciones interesantes. ¿Qué posibilidades habría de que pudiera tocar de ‘telonero’ con vosotros? le plantea. Mingo y Telmo quedan en el local para escuchar ‘in situ’ los temas. Suenan bonitos. Con esa ingenuidad/frescura que sólo se consigue con 18 años. Una sensibilidad propia de quien vive esas primeras experiencias que conforman un mundo único e intransferible. Un mundo que solo puede entreverse en una canción… 




Mingo le anima a que rompa el hielo y toque 3 o 4 temas abriendo el concierto, le hace ver que es un paso, ese de enfrentarse al público, que en algún momento tendrá que dar si quiere mostrar sus composiciones a los demás. Le intenta hacer ver que el espacio de Hondarribi es ideal porque la gente que va a tener enfrente es la más amable para con la creatividad de los demás. Telmo no lo tiene del todo claro. Su timidez se hace fuerte… ¿pero quién no tendría vergüenza de mostrar por primera vez sus canciones a oídos desconocidos? Quedan en verse el sábado del concierto en el mismo bar del camping durante la prueba de sonido y que sea allí mismo cuando decida qué hacer. 


 



Las predicciones meteorológicas para ese sábado 26 de julio daban lluvia, pero dos días antes se anunciaban con sol. Mejor no mirar el móvil porque si nos hubiéramos fiado de ellos no hubiéramos hecho ningún concierto este julio de 2025.




Los bungalows/favelas parecían esta vez más ordenados, más limpios, más aburguesados que hace dos años. Pero Darius sigue siendo el mismo. Es una gozada aparcar a 5 metros del escenario. La descarga va rápida y el montaje lleva la misma marcha. Vamos a comenzar la prueba de sonido y Telmo no está. Hay un micro preparado para su guitarra española, pero él no ha venido. A la prueba de sonido no le damos el tiempo necesario, y más teniendo en cuenta que por primera vez las guitarras de Fisuras y Mingo van a ir con micrófono y no por línea. Quizá un exceso de confianza. Quizá que todavía no nos hemos acostumbrado al nuevo formato. Telmo aparece, pero sin guitarra. Esta vez se ha impuesto la vergüenza. Habrá que darle un poco más de tiempo y confianza.





Comienzan a llegar los bro de ojos achinados, y la bro de la ribera y otra bro que se prodiga poco en estos eventos, y J.J. con su perfil de guaperas y gafas de narco de película colombiana, y Borja con sus especiales oídos abiertos como nunca y los arropadores de Telmo que le insisten e insisten cuando él tiene claro que no va a ser hoy, y Karmina con el merchandaisin que coloca a modo de ‘self service’ y Darius ha dicho de empezar a las ocho pero el concierto está anunciado en los carteles para las siete y media, y al final “ni pa ti ni pa mi”, a las ocho menos cuarto, sin apariencia de que las pocas y lejanas nubes puedan dejar rastro de agua, con un sol que todavía está alto y cañero, con la bandera palestina cogida en cuatro puntadas sobre uno de los toldos… comienza el concierto con ese Si desparramado que deja paso a ‘La herida se abrió’.






Dentro nos oímos bien y por las caras y gestos que percibimos, parece que también fuera suena bien. El repertorio sigue el orden intacto al que tenemos en programado, sin excepciones, sin cambios. Siguiendo esa intención de ir subiendo la intensidad y  la velocidad en tramos elegidos hasta llegar, tras una hora y tres cuartos, a despedir el concierto y presentar de nuevo a la banda en el crescendo final de ‘Dónde está ese que fuiste ayer’. 


 




Y con los tres ‘beste bat’ flotando en el aire volvemos a colgarnos los instrumentos (algunos no se los han soltado) para brindar por esas personas importantes que nos han dejado en el camino de la vida, y también brindar y celebrar por los que seguimos aquí, disfrutando del rock&roll como si tuviéramos todavía los 18 años de Telmo, y también brindar por ese maravilloso ocaso que estallaba en nuestras espaldas, ese sol que se sumergía en un mar acallado, reflejando su luz magenta entre nubes inofensivas, brindar por ese ocaso de lujo que vivimos en MingoFisuras… 


 




uztaila2025 Enrique Mingo

CRITICA DE JKAR LANDA

ELLOS SABRÁN LO QUE HACEN……… (y a mi qué me importa?) Necesito insultarles, ridiculizarlos, despreciarlos, denostarlos o zadherirlos…para de...