sábado, 13 de diciembre de 2025

Concierto Ganbara Taberna (Andoain)

Novedades y estrenos

Llegamos al local directos del Pirineo para aparcar todos los bártulos y digerir los dos conciertos que habíamos dado recientemente. No sentimos la necesidad de ensayar para el concierto que tenemos el sábado siguiente en el Ganbara de Andoain. Itsaso y Martín querían que presentásemos el nuevo disco en su casa y ya teníamos apalabrado el bolo desde principio de año, tan solo había que ponerle fecha.




El altavoz estropeado en el Piri se lo ha llevado Nagore para ver si unos amigos pueden echarle un ojo, de todas formas ya tiene localizado otro, por si acaso. A mitad de semana Mingo y Fisuras se van a Durango a probar guitarras y vuelven con una nueva Telecaster y un over-drive Ibanez.



La intención es que Mingo deje de cargar con el pesado leño que lleva al hombro y además pueda controlar los problemas de afinación que le dan sus viejas Stratocaster y Telecaster. En la nueva guitarra se ha quitado al menos dos kilos.


El sábado llega soleado. Fernan, Mingo y Fisuras han quedado para cargar el equipo. Nagore y Cami les esperan en Andoain. Todo marcha increíblemente rápido. El Ganbara es un lugar cómodo y muy conocido. La banda saber moverse sin tener que ir pidiendo permiso para todo. El concierto está anunciado para las 19.30 pero hay que acabar para las 21.00 horas. Hay cenas reservadas. Solo surge una duda con respecto al concierto que la banda había ofrecido en enero, ahora cuenta con un subwoofer más y eso a lo mejor es excesivo. Al final se monta todo y para las 18.30 la prueba de sonido queda zanjada. Martin da su okey desde la barra.



Cami tiene preparada para recitar una de las canciones de Rober, el cantante y compositor de Extremoduro, que ha muerto hace un par de días. Para las 19.25 los versos de ‘La canción más triste’ quedan en el aire a modo de sencillo homenaje al músico extremeño y como aplauso suena el Si rabioso que se ha convertido en un ritual para los comienzos de los directos MingoFisuras.






En pocos minutos el bar se ha llenado por completo. Muchas caras conocidas. Hay interés por ver la reacción ante los temas del nuevo disco. Los directos en el Pirineo dejaron en la banda muy buenas sensaciones, no se abría una brecha entre lo nuevo y lo viejo, el repertorio se sujetaba con mucha solidez… pero aquí hay mucha gente que ha visto muchas veces en directo al grupo, que conoce bastante bien su repertorio, y va a ser la primera vez que escuche los temas del nuevo disco, los ocho que tiene preparados. Va a ser todo un examen. Y los primeros temas, ‘A tus pies’ y ‘Duele’ suenan con garra, con convicción. La primera con su juego de teclas y guitarra que van disputando el sitio; la segunda, con la frescura de un power pop que suena de alguna forma a Beatles. La respuesta es muy buena. Mingo se encuentra cómodo con su nueva Telecaster y con su escucha;





Cami disfruta en su casa y hace guiños constantes a su parroquia; Fernan, a quien se le ve feliz en su torre de tres pisos, y que ha incorporado a su look un esparadrapo/orejera que en cualquier momento echa a volar; a Nagore y Fisuras se les ve como siempre, disfrutones.







Aunque en un par de ocasiones nos avisan de que la voz no se entiende bien, que se hace una pequeña bola de graves (quizá exceso de subwoofer)… esas primeras buenas sensaciones van a ser importantes para que todo el concierto mantenga un tono de fuerza y potencia alto.




Dentro se nota una confianza progresiva a medida que las canciones van cayendo una a una y los problemas de sonido se van solucionando. ‘Corazón despierta’ se sujeta bien en su ritmo, lento, con puentes enormes que parecen llevarte a otro lugar pero que te siguen reteniendo en la misma lentitud densa del que busca en cuevas profundas y oscuras. Y casi de seguido su contraria ‘Caíste en la trampa’, rápida y punzante, una traca sin aviso en medio de los fuegos artificiales. ‘Diciendo adiós’ vuelve a incrustarse perfectamente en mitad del repertorio, como un medio tiempo que puede ser llave, junto al swing ‘De flor en flor’, del cañonazo rockanrolero que todo el mundo espera para el final. Y en ese cañonazo también van incorporadas el funky bailón ‘No encuentras a nadie’ y la rockera ‘No me atreví’. Esta vez sí tenemos que prescindir de ‘En medio de la tormenta’ (la única del repertorio que se queda fuera) debido a que, a pesar de que el concierto ha ido ligero, sin concisiones ni parones excesivos, sabemos que hay que quitar algo para acabar a la hora e intentar convencer a Martín y meter al menos un bis… A Martín le convenció el interés de la gente en que la fiesta se alargase y la banda invitó a todo el mundo a levantar su vaso y hacer un ‘Brindis’ a la salud de todos los que allí nos encontrábamos. Y aunque el respetable siguió pidiendo más, ahí ya Martín dijo “esto se ha terminado”. ‘Si quieres o si puedes’ podría haber sido una magnífica excusa para que Martín hubiera dicho “si quiero, pero no puedo”, y no bajó la guardia.





20 discos vendidos, algunos hasta con firma y dedicatoria. Felicitaciones con el pero del sonido en algunos casos. Algunas caras nuevas sorprendidas por el concierto que han visto. Otras muchas conocidas que siempre nos dan su aprobado, “incluso notable” dice alguno…




Y la cena, excelente, como siempre que Itsaso se pone de etxekoandre, con la pandilla Huarte y alrededores en la mesa... Conversación entretenida, bien regada en vino, algún baile a lo suelto… todo está recogido para ese momento así que la relajación está más que justificada. Ahora sí que la fiesta quiere y puede prolongarse…






Y la poli nos espera en la rotonda de Martutene.





abendua2025 Enrique Mingo

domingo, 7 de diciembre de 2025

Concierto Cerveceria La LoLa y Er Titi (Formigal)

 

Contra el frío… MingoFisuras (II)

No hay prisa para levantarse. La primera en hacerlo, por aquello de ser anfitriona, es Karmina, que se preocupa de que haya leche, café, fruta, bollería y algo salado para la peña. Vamos un desayuno en toda regla. Cami primero y luego Nagore van desperezándose. Mingo y Fisuras lo hacen a un ritmo más lento. La noche terminó tranquila, con la voz de Nagore desaparecida y Fernan a medio gas. El día ha salido claro y luminoso. Tampoco hace un frío insoportable. La idea es descargar lo que hay en la furgo y recoger lo que queda en Escarrilla para que, antes de las 16.00 a ser posible, esté todo montado y nosotros comidos. Pensamos que puede ser una buena idea adelantar el concierto, y que la noche nos pille en mitad de la batalla. Quizá para las 17.00 horas.



Todo va según lo previsto. Descubrimos que la Lola no es ni la socia ni la novia d’er Titi sino su perrita, esa que va de mesa en mesa pidiendo las sobras con sus ojillos melancólicos. En el porche, al lado del bar, hay hueco para que nos podamos instalar y sonar hacia la terraza. El dueño de la tienda colindante no pone pegas, aunque nos advierte de que no contemos con él para hacer coros.





El equipo queda montado y probado y nos esperan unas hamburguesas y una botellas de Somontano para coger fuerzas antes de la actuación.




El Titi nos dijo que “si puedo subo”… pero parece que no puede, ya se veía que en Escarrilla tiene mucho lío. La eficaz chica que le gestiona el bar de Formigal nos dice que mejor si podemos empezar un poco más tarde, “cuando comience a oscurecer y la gente esté marchándose, para ver si la podemos retenerles”. Así lo hacemos, dando comienzo a las 18.00 horas y ya con la noche encima.



Es complicado atraer al público porque sentados hace bastante frío y de pie… también. Caer el sol y bajar la temperatura es todo uno. Mingo aparece con un abrigo de piel blanco, en plan ‘star glam’, pero en cutre, en plan disfraz de montaña. Fisuras se ha traído el gorro andino. Fernan prefiere ir de esquiador. Nagore con una manta a modo de bufanda-gorro que deja salir sus rastas cuan chimenea de altos hornos… Añadimos una botella de Somontano a los recursos anticongelantes y comienza el concierto con el Si sangrante de ‘La herida se abrió’. En el mismo orden que ayer, el repertorio va sonando con muy buenas sensaciones. Se nota la actuación del día anterior en pequeños detalles que quizá solo se perciban desde dentro. Conseguimos que algunos transeúntes se queden a escuchar, incluso los hay que bailan sin conocer las canciones. Es un logro hacer que el público se quede. Al igual que en Escarrilla, no dejamos fuera ningún tema.



También la sensación, al igual que ayer, es que el nuevo repertorio es más cañero, más rockanrolero. Si lo analizamos por canciones, han entrado ocho nuevas, de las que 4 pueden entrar dentro de las de velocidad y sonido cañero (‘Caíste en la trampa’, ‘A tus pies’, ‘No me atreví’, ‘No encuentras a nadie’), hay tres medios tiempos (‘Duele’, ‘Diciendo adiós’ y ‘De flor en flor’) y una de ritmo lento, aunque de potente sonido (‘Corazón, despierta). Además, ‘En medio de la tormenta’, que había sido hasta ahora un descarte casi seguro, ha entrado en los dos directos con muy buena sensación. Dentro de los temas que han salido hay cuatro medios tiempos muy diferentes (‘Se apagaron las luces’, la psicodélica ‘La suerte está de tu lado’, la samba ‘De nuevo el sol’, y ‘El aburrido paraíso terrenal’) y también se ha caído la balada ‘Olvidé’. Con estos cambios, lógicamente, el repertorio ha ganado en potencia y velocidad y eso también se nota en la respuesta que la banda percibe enfrente.



Al igual que el día anterior, la sensación final del concierto es muy buena, con gente que se interesa por nuestra trayectoria, por nuestras posibilidades para actuar en otros lugares, cachés, disponibilidad… La recogida va rápida. El tetrix va a cargo de Nagore, que hace magia para meter en la furgo lo que traíamos más los teclados de Fernan.





Antes de subir a cenar bajamos a Escarrilla a cobrar y agradecer al Titi tanto su interés por traernos como a su gente por lo bien que nos han atendido. Y cuando llegamos la cena está en la mesa. Ensalada estilo Cami y huevos con salchichas al vino blanco. Hoy sí que va a haber un poquito más de desparrame, mañana tampoco hay que madrugar en exceso.



La Mitxelena, Gorka, Fernan e Iciar se van tras la cena porque tienen intención de esquiar a la mañana siguiente. Los demás se quedan cerveceando e incluso bailando al ritmo que marca nuestro ‘fredaster’ Fisuras.




abendua2025 Enrique Mingo

sábado, 6 de diciembre de 2025

Concierto Gastrobar El Rincón d'er Titi (Escarrilla)

 

Contra el frío… MingoFisuras (I)

Dice el refrán que no hay dos sin tres y el Titi se empeñó en demostrarlo. Tras el concierto del día del Pilar (en el que las expectativas de público fueron más altas que la realidad), el Titi quiso que volviéramos a su bar de Escarrilla en el puente de diciembre, cuando nos aseguraba que si nevaba “iba a estar petado”. Además nos proponía que hiciéramos dos conciertos, uno en el bar donde ya habíamos tocado las dos veces anteriores, El rincón d’er Titi, y otro en su bar de Formigal, La Lola y er Titi. La propuesta inicialmente contó con el beneplácito de toda la banda. El humeante calendario de Nagore le dejaba libre el sábado, domingo y lunes (6, 7 y 8 de diciembre) con lo que la posibilidad de tocar sábado y domingo era más que factible y atractiva. En un wasap a principios de noviembre (que le pilló en sus vacaciones tailandesas), el Titi nos reconfirmaba su intención de los dos conciertos. Habría un plan B en caso de que hiciese mucho frío: tocar en el interior en el Rincón y bajo techado en Formingal. Tras varios días de incertidumbre sobre el alojamiento, al final podíamos contar enteramente con el apartamento de Karmina. Fernan no supo hasta la misma víspera que también el suyo de Panticosa estaba libre.



La banda se puso las pilas con las canciones de su nuevo disco, ‘Caiste en la trampa’, que tenía que ser el eje del nuevo repertorio. Jamás Fernan ha pisado tanto el local como en esos dos meses de preparación de los temas. Fisuras, Nagore, Cami y Mingo hacían lo propio en casa. Los miércoles, con puntualidad, se exponían en los ensayos dichos avances. Ocho de las doce canciones que componen el disco cobraban forma con bastante fidelidad a lo que suenan en la grabación. Hay una novena en la que Fernan nos pide paciencia para que pueda encontrar los registros de sintetizador disco que exige ‘Esperando el final’, y se excluye del repertorio. Nagore tan solo ha podido acudir a un ensayo porque anda con un trancazo importante. Como diría alguno de la ribera navarra, “cayó Sansón’. Mingo ha estado probando la furgoneta, intentando descubrir qué le pasa en el arranque, que unas veces va y otras no. El plan está diseñado cuando salimos del ensayo del miércoles: el sábado 8 a las 10 de la mañana todos en el local para cargar y salir hacia Formigal. Fernan se lleva sus teclados en su autocaravana. El jueves Mingo se acerca al local a cambiar las cuerdas de la guitarra y cuando va a coger la furgo ésta no arranca. Imposible. Saltan las alarmas, estamos sin furgo. Fernan se moviliza y empieza a mover ficha con alquileres de furgonetas y demás. Juan, el bro mayor, se ofrece a dejarnos la furgoneta con la que trabaja. Mingo piensa que si no puede solucionar el tema para el sábado prefiere llamar al Titi, contarle lo que pasa y suspender los conciertos. Al día siguiente Mingo y Fernan se ponen las pilas y consiguen que la furgo tenga un nuevo motor de arranque y esté lista para volver a trepar por las montañas pirenaicas…



Parece que a la Transit no solo le han cambiado el motor de arranque porque el viaje que se calculaba entre 3 y 4 horas se hace en 2 y media. Nagore va con la nariz en carne viva de todos los mocos que han pasado por ella. Cumplimos de sobra con el horario previsto y cuando llegamos, sobre las 13.30 horas, aunque no hace un día gélido si que intuimos que la cosa va a cambiar en cuanto anochezca, por eso mientras comemos decidimos que el concierto hay que hacerlo dentro y que podría ser el mismo comedor en el que nos encontramos, una amplia pecera cubierta con un toldo, donde las calefacciones de terraza cumplen su función. El Titi da vía libre a nuestra sugerencia y el montaje va rápido, al igual que la prueba de sonido que nos depara otro inconveniente: no suena uno de los altavoces del equipo. No hay otra solución que sustituirlo por el monitor que Fisuras no utiliza y tratar de corregir esa diferencia de sonido entre los dos altavoces. Mientras tanto Karmina se ha ocupado de hacer compra para las cenas y desayunos de los días siguientes y de recoger a Iciar, que no desaprovecha ni un minuto en su pasión por el esquí.




La idea era comenzar sobre las 18.30 y a esa hora suena el Si desparramado que ha dado comienzo de los últimos concierto de la banda. Hay una veintena de personas viendo, entre ellas alguna cara conocida que se ha venido de lejos para la fiesta. Tras ese ritual que da inicio a la ‘Herida se abrió’ llegan dos temas nuevos, ‘A sus pies’ y ‘Duele’. Suenan bien, aunque puedan desprender un cierto aire de agarrotamiento, prudencia, control o temor a la hora de ejecutarlos. Es la primera vez que suenan en directo y hasta en la pose de banda se impregna esa sensación de algo novedoso. Además, Nagore tan solo los ha ensayado con la banda en una ocasión, incluso hay un par de temas que jamás los han ensayado juntos. Pero curiosamente hay temas ‘viejos’ como ‘Charlie y Laura’ en los que, quizá por exceso de confianza, tienen lapsus increíbles. No obstante, en general el concierto discurre por una senda de buenas sensaciones, de buen sonido, eso es lo que transmiten las caras de quien se encuentra enfrente. ‘Corazón despierta’, la única balada que se ha ensayado del nuevo disco suena con fuerza y justo detrás de ella, como un cañonazo llega el tema que da título al disco, ‘Caíste en la trampa’. Suena con toda la contundencia que se le exige a una canción veloz y guitarrera.



De nuevo una tanda de canciones reconocidas (para nosotros y nuestros fieles); ‘Los caprichos del ayer’, ‘Allí naciste tú’ y ‘Mísero corazón’. Un trío poderoso para dar paso a otro tema nuevo, la funky ‘No encuentras a nadie’. Tras la cambiada ‘Tina’, en la que la armónica encuentra su sitio, llegan otros dos temas nuevos, el medio tiempo folk ‘Diciendo adiós’ y el swing ‘De flor en flor’, que es ejecutado por Nagore por primera vez. La gente que hay en la sala no solo está interesada por lo que escucha sino que está dispuesta a salir de su silla y bailar.


Con ‘No esperas nada’ terminan las canciones de medios tiempos. A partir de aquí, van desfilando las canciones más festivas con la gente dispuesta a dejarse llevar. El inédito rockanroll ‘No me atreví’ (era el otro tema que tocaba por primera vez Nagore) da el aviso de corneta para que suenen ‘Labios’, ‘Fiesta al rojo’, incluso ‘En medio de la tormenta’ que parecía estar abocada a ser un eterno descarte. ‘La fiesta es aquí’, ‘Te vi caminar’… Con ‘Dónde está…’ todo el repertorio va discurriendo con potencia en un territorio ya de sobra conocido, 23 canciones, que ha sonado con fuerza y que ha conseguido levantar al escaso, pero entusiasta, público existente, que sin dejar posar los instrumentos pide los bises para levantar las copas en ‘el Brindis’ y que casi van a ir encadenados a ‘Si quieres o si puedes’, con la otra Nagore como artista vocal autoinvitada, y ‘No bajes la guardia’.


Al final esa veintena de personas, han acabado haciendo la cadeneta y hasta la conga con Cami y Fisuras encabezando la cadeneta... Y salen posibilidades de otros conciertos en boca de inesperados fans, en Zaragoza, en Orio… Decidimos dejar el material y venir al día siguiente. A medio camino, ante la posibilidad de lluvia decidimos, empujados por una Nagore celosa de su batería, volver y recoger los más ‘sensible’ al agua. Y la noche acaba con una ida y vuelta y una cena tranquila en casa, porque al día siguiente hay que seguir combatiendo el frío con la música de MingoFisuras, esta vez en el bar La Lola y er Titi de Formigal.





abendua2025 Enrique Mingo

viernes, 24 de octubre de 2025

CRITICA DE JKAR LANDA

ELLOS SABRÁN LO QUE HACEN……… (y a mi qué me importa?)



Necesito insultarles, ridiculizarlos, despreciarlos, denostarlos o zadherirlos…para deshinchar mi mayúscula envidia. Aunque mis agravantes les entren por la oreja derecha de uno y salgan por la izquierda del otro, como una prolongación de las icónicas imágenes que Camilo Mateo  impregna en los KIips . Esta insaciable pareja da pena y no la ocultan después de haber escrito/compuesto/editado cuatro4 álbumes en cinco5 años, como quien adiestra un león en cinco minutos o convierte un bosque de 5 hectáreas en un campo de fútbol durante una noche. Mingo&Fisuras, estaba hablando de ellos, solamente para rivalizar destructivamente un proyecto que finalmente, y, con el título de ésta última entrega, me da la razón, son unos tramposos.“Caíste en la trampa” autodefine su querencia. 

La otra noche, cuando mi querido vecino Patacho llegó como de costumbre, a servirse un par de tragos de bourbon en mi jardín, para llorarme las tristezas de su reciente separación con Patacha (nunca he sabido como se llamaba su ex), sonaban las canciones de M&F en el lector, “Caíste en la Trampa” y las demás, y Patacho dejó su vaso, se acercó al aparato y empezó  a gritarme. Me reprendió por no haberle hablado de éste disco, que M&F era una de sus bandas favoritas, que les había disfrutado en varios escenarios, pero como carecía de cualquier tecnología (era Patacho un asceta radical), no contaba con ninguna de sus grabaciones. aunque recordara muchos estribillos. Vaya, que me intento amistar con un dúo al que yo le había perdido el respeto, por excesivos, porque no se pueden componer y producir y editar tantas canciones en tan poco tiempo, cuando los demás estamos en busca del tiempo perdido para colgar un par de temas en las plataformas.

Y aunque no lo debería haber hecho, el bourbon y las vibraciones descorazonadoras de Patacho me obligaron a transcribir sus comentarios, tan acelerados y concisos, que no me dejaron réplica, y cansado, ni me apetecía hacerla.

De “Caíste en la trampa” dice que es un rock n roll evasivo, psicodélico y con poderío de voces cautivadoras. Que es un himno pedagógico que ha sabido sacar de un “Caiste” -tan difícil de acoplar en la rima- lo mejor. “A tus pies” le resulta glutámico power-pop que rezuma un texto incoloro pero subversivo y agitador. Cuando se refiere a “Duele” dice que el pop pesa, los 80, los 90 y lo que haga falta, que sabe al mejor Costello bien acostumbrado al nuevo siglo. (Yo no le detengo, pero creo que Patacho se ha mordido las neuronas o ha tomado más bourbon mientras yo meaba). 

Corazón despierta”: una balada hard que viaja hacia Lennon , con unos arreglos de teclas, singulares y a la vez encantadores (si que es cursi mi vecino). “No fui yo, fue el alcohol”: En ambientes de oscuridad se recrea una historia de blancos y negros, de bajos y colchones. “Diciendo adiós”: Esos medios tiempos que recobran uno de los mejores vicios de M&F, con letras muy humanas y languidez de guitarras. Hermosa y familiar (eso dice en voz muy alta).

En el instante en que suena la número siete, “De flor en flor” comienza su discurso, ¿Cómo no se iban a lanzar éstos dos monstruos a retar con la chanson?. Un relato más que afortunado, y unos arreglos que en el clasicismo, brillan. “El cansancio de Juanita” le resulta otro clásico de M&F, que uno siempre espera, afirma. Entre el belicoso pop y las embaucadoras guitarras. (Pero es que no le disgusta ninguna canción a éste capullo?, menos mal que ya está terminando el disco). “No me atreví” es la canción que tan bien dominan, rock&roll vertiginoso, tan deslizante como las frases que acompañan cada riff. 

No encuentras a nadie” , Pura literatura, la música viaja en varios registros. “Esperando el final”, una inquietud industrial que converge con el pop acelerado. Una buena aportación, todo a juego. (Y por fin…) “Nuestro crazy love”, lo que uno estaba esperando, que echaba de menos, ese aliento mexicano. Y esa garganta agitada que certifica un disco bandera.

Me sudaban las manos mientras iba reproduciendo la verborrea casposa de Patacho, que agarrado a la botella, y volviendo a pulsar el play, quería culminar su heroica crítica con un epílogo , que terminó por convertir mi sangrante envidia en odio cavernoso . “Comparten, -me dijo- la rebeldía inconformista con esa humanidad familiar que trabajan con buena nostalgia. Y ponen sobre la mesa todas las barajas del pop, del rock, de  los comodines que hagan falta. Enhorabuena, M&F, “

Para entonces yo ya estaba viendo un partido de la Champions, y le miraba a Patacho coreando algunos de los estribillos, incluso bailando, menuda escena, éramos como un matrimonio que acababa de jubilarse .

Jkar Landa
Astigarraga2025
Octubre






domingo, 12 de octubre de 2025

Concierto Gastrobar El Rincón d'er Titi (Escarrilla) (II)

 

El Rincón d’er MingoFisuras

Tras el concierto de agosto en El Rincón d’er Titi, en Escarrilla, quedó en el aire la posibilidad de repetir bolo para el día del Pilar. Creíamos que todo se quedaría en un calentón tras un excelente concierto, pero que una vez puestos en el mes de octubre, con sus lógicos fríos y melancólicos atardeceres tras la montaña, la idea de volver al Piri se habría diluido. Pero no. En una primera conversación telefónica a mediados de septiembre el Titi se reafirmaba en su intención de programar el concierto en el exterior de su bar, en el mismo lugar donde habíamos hecho el último bolo del verano, y hacerse cargo del caché íntegro que le pedíamos, 500 euros más la comida.




La banda había comenzado a ‘mirar’ en los ensayos los primeros temas del flamante nuevo disco, el cuarto del proyecto MingoFisuras, que estaba calentito, recién salido del horno. Nuestro ‘Caíste en la trampa’ luce un vivo colorido con su cebo/pez picando el anzuelo. Nuestra ilusión de llevarlo al directo también tiene bonitos colores, pero no vamos a caer en la trampa, a estas alturas de la película, de crearnos expectativas falsas. El ritmo debe seguir siendo el que nosotros marquemos, y nos es imposible pasar de los medios tiempos… La intención sigue siendo la misma que el primer día, disfrutar de la música en todas sus caras: la composición, la producción, la grabación, los ensayos, los directos… y lo que se mueve alrededor de todo ello. Así que ahora toca disfrutar del nuevo bolo que nos propone el Titi y como no nos da tiempo a preparar con garantías ningún tema nuevo decidimos volver al repertorio que hemos venido tocando a lo largo de todo el año. Tenemos pocos días para ensayar y solo uno con Nagore, que sigue en su estresante vida de batera/percusionista mercenaria.


El día concertado para el bolo es el domingo 12 de octubre y parece que la hora que más cuadra es la del vermut, sobre las 12.30. Las previsiones meteorológicas son excelentes. El sol parece que se instalará todo el fin de semana. Al final no nos acompañarán las chicas por lo que decidimos ir el sábado, dormir en la casa que Fernan tiene en Panticosa, y volver el domingo tras el concierto. Nagore tiene lío el sábado por la noche en Donosti. Le toca amenizar, con la txalaparta, la cena para unos yankes. Nos dice que aparecerá en cuanto pueda, que seguramente saldrá en cuanto acabe con los guiris. Fisuras se va de baños termales toda la semana a Arnedillo, el estrés ni le roza. Los demás (Cami, Fernan y Mingo) quedamos en el local a mediodía para una carga que, tras la compra de los nuevos cables, se reduce considerablemente ya que no tenemos que desmontar todo el tinglado del ensayo. No hay que tocar ni pies de micro ni cables, tan solo coger los micrófonos que vamos a utilizar. 


Para las 12.30 está todo cargado. Antes de ponernos en carretera pasamos por la gasolinera para ver si podemos arreglar la rueda de la furgo que se nos pinchó la víspera del viaje. Fernan saca uno de sus productos mágicos (pero éste sin alcohol) y salimos con la esperanza de que no tengamos ningún nuevo percance. Recogemos a Iñaki que nos espera relajadamente en un restop del camino. Está claro que lleva una buena dosis de aguas termales. Fernan comenta de parar a comer en Liédena, más o menos a mitad de camino. Parece que el restaurante se ha apuntado a la idea de doblar el precio del menú en el fin de semana y nos dan un sablazo que nos ha jodido casi todo el presupuesto, aunque el magret de pato de Fisuras tiene una pinta buenísima. Llevamos un regalo para Esteban, de Piedrafita. Juan Azpeitia, dibujante y diseñador de las portadas de todos nuestros discos y carteles, le ha pintado una caricatura y queremos llevársela, así que, antes de subir a Panticosa, nos pasamos por su restaurante. Nos tomamos unas cañas con él y su infinita generosidad. Nos sucede una anécdota para recordar. Esteban nos contaba aventuras de su pasado universitario en Zaragoza, de cómo una de sus amigas íntimas tenía mucha relación con el bajista de los Héroes del Silencio y que con el tal Joaquín Cardiel, en la etapa del comienzo de la banda, hacía 40 años, había tenido bastante relación… A los dos minutos de tener esta conversación aparece ante nosotros el tal Joaquín Cardiel. No podíamos creerlo. Extrañas conexiones que llamamos casualidades pero que tienen que tener alguna otra explicación… bueno nosotros también le regalamos a él un cd de ‘Caíste en la trampa’. Esteban nos prometió que intentaría acercarse a Escarrilla al día siguiente y cumplió. Pudo vernos durante los tres primeros temas antes de volver a su parrilla.




En Panticosa Fernan no da abasto. Tiene a su amigo/bro Pedro, con el que nos tomamos unas cañas en el Ibon antes de irnos a cenar. Durante la cena y  el post caen unas cuantas cervezas. Las camas ya están repartidas y caemos secos y a una hora prudencial.




Hemos quedado con el Titi alrededor de las 11 para montar. Fernan rememora viejas historias mientras nosotros le esperamos desayunando. Nagore ha dado señales de vida y nos espera ya en Escarrilla. Allí está, con el estampado de la almohada todavía en su rostro. Nos dice que ha llegado a las 4 de la madrugada pero que está como nueva. Sigue siendo nuestra potra salvaje.




El tablado, igual que la última vez. Sin montar. Tabla sobre tabla. Es cierto que ahora sabemos cómo va y lo instalamos en 5 minutos. La descarga y montaje va como un tiro. El nuevo cableado no da problemas, aunque por primera vez aparece que una molesta interferencia entre el teclado y el ampli de Fisuras que no parece tener solución. La bandera palestina luce debajo de la sombrilla. Parece que el sol va a pegar, y lo agradecemos, la temperatura es muy agradable para tocar en manga corta. Son las 12.30 y no parece que haya mucha gente pero hay que empezar.




El repertorio va cayendo tal cual lo tenemos preparado. Las canciones suenan bien, reposadas, en su tiempo. Quizá nos falta un poco del feed-back del público, aunque en las mesas ocupadas se escuchan aplausos y las caras que se perciben desde arriba son de atención y buena respuesta. La primera canción que sale del repertorio es ‘De nuevo el sol’ y el otro desquite es ‘En medio de la tormenta’, una canción que ha estado más fuera que dentro durante todo el año. Cami salta del tablado un par de veces para acercarse a la gente. Esta vez el Titi ha sido espectador de casi todo el concierto, también aplaude al final de cada tema. Como ya sucediera en agosto, la tanda rockanrolera despierta el interés de quienes se han acercado. Los aplausos son sinceros y los bises van seguidos. ‘No bajes la guardia’ vuelve a ser un colofón potente de otro buen concierto en Escarrilla.



Una pareja de Burgos, compradores del único cd vendido, nos felicitan por el “magnífico concierto que hemos dado”, ¡gracias!, en bolos así este tipo de comentarios levantan el ánimo. Le damos un cd a Merche, la persona que nos puso en contacto con el Titi, quien vuelve a sorprendernos cuando nos dice que “quiero que volváis en el puente de la Inmaculada”. No le importa haber hecho ruina en este concierto ni le preocupa que el tiempo en esas fechas de diciembre pueda ser helador, quiere que toquemos tanto en Escarrilla como en Formigal, donde también tiene un bar. “Me ha gustado mucho el concierto” y quiero que volváis en diciembre.



El Rincón d’er Titi se va a convertir a este paso en El Rincón d’er MingoFisuras..


urria2025 Enrique Mingo


Fotos y videos en el álbum compartido:

https://photos.app.goo.gl/DEYVjiUNX8aGXJXJ6

Concierto Ganbara Taberna (Andoain)

Novedades y estrenos Llegamos al local directos del Pirineo para aparcar todos los bártulos y digerir los dos conciertos que habíamos dado r...