Fin de fiesta con rayos, truenos y potente rockanroll
El Mola Mola volvía a caer en medio de un verano asfixiante. Tras muchos días sin caer una gota de agua otra vez coincidían las furiosas tormentas ese domingo 23 de agosto. El equipo seguía intacto en la furgo tras el concierto de Ollauri dos semanas atrás. Cami, Fisuras y Mingo quedaban en el local. Nagore se unía con su batería a medio camino y Fernan se acercaba por su cuenta. En esta ocasión parece que Telmo se atreverá a defender alguna de sus composiciones ante el micrófono. Será su bautismo público.
El concierto está anunciado para las 19.00 horas. Para las 16.30 estamos ya platicando con Ainhoa y decidiendo dónde montar el equipo. Queda claro, por cómo vemos el color de las nubes y los cambios de aire, que vamos a colocarnos bajo techo. igual que el año pasado. Vamos desalojando a empujones las mesas que nos molestan para el montaje. Llega Telmo con la cara descompuesta de 18 años. Iñigo DV me dice que apenas a dormido ni comido. Que está nerviosísimo y que no sabe si va a poder salir. Mingo se acerca a él para decirle que no se agobie. Que es un momento inmejorable para dar el paso. Que la gente es sobre todo la suya, la que él ha traído. Parece que le convence y el montaje sigue su proceso. Ainhoa ya ha repartido sus Mola-polis, cena y bebidas para todos. La prueba de sonido va rápida, en esta ocasión tanto Mingo como Fisuras van con monitores. Dejan a un lado inalámbricos e in-ears. Telmo sale con su guitarra y una timidez que asusta. Las cuerdas sin cambiar desde hace tiempo, totalmente gastadas y oxidadas, y ese tímido hilo de voz, le complican a Cami la búsqueda de un sonido aceptable… al final, a duras penas consigue que se le consiga oír.
Telmo, con toneladas de vergüenza está frente a medio centenar de personas. Toca su primera canción. Ha roto el hielo. Ha sonado auténtica. Con todos los registros del temor y la emoción. Quiere irse pero le animamos para que muestre un segundo tema… y un tercero en el que Cami le marca con su bajo las notas que intuye mirando los acordes en su guitarra, y cuando acaba esta tercera le propone volver a tocar la primera y propone a la banda a que se una. Todos se hacen con sus instrumentos para arroparle. Es la primera vez que Telmo toca sus composiciones en directo ante público y, además, con banda. Nunca los aplausos fueron tan merecidos, ni la felicidad de Telmo tan real. Fue terminar Telmo y caer una granizada impresionante. Todo el mundo se refugió bajo el techado del Mola y sin apenas espacio entre público y banda, las teclas de ‘A sus pies’ daban inicio a un concierto que sonó potente, fresco y divertido de comienzo a fin. ‘Duele’, ‘No me atreví’, ‘No encuentras a nadie’… sin lapsos de tiempo, sin dudas ni precauciones. Sin contemplaciones ni avisos, con el mínimo tiempo, ese que exige Fernan para encontrar sus registros de teclado, entre canción y canción. ‘Esperando el final’ se bailó a ritmo disco-punk, “que el final nos espere bailando” fue la recomendación y casi sin dejarla finalizar el redoble de batería daba paso al riff de ‘Caíste en la trampa’. La primera parte con los temas del nuevo disco terminaba en todo lo alto.
Como “una historia de amor cotidiana” presentaba Mingo ‘Charly y Laura’ y los “sin tener que hablar” del final se contagiaban entre el público presente. La lluvia iba y venía pero nadie se escapó del chaparrón festivo que llegó con la sección más gitana: ‘Los caprichos del ayer’ y ‘Allí naciste tú’. La armónica de Mingo estuvo presente en ‘Tina’ al igual que en ‘Labios’. Tan solo en el rockabilly ‘Mísero corazón’ su voz sonó titubeante, escondida, casi ausente… Argumentó que la culpa fue la velocidad excesiva que tomó la canción desde el primer momento. Pero ‘La fiesta es aquí’ fue un tiro directo a la cabeza, al igual que ‘No bajes la guardia’. La otra fiesta, la del Rojo, retomó sus mejores momentos en la presentación de la banda.
La tanda de rockanroles final fue el momento de tormenta más potente de la tarde. Pero esta vez fue la tormenta musical. Sin dejar morir ningún acorde Fisuras fue empalmando ‘Tu decides’ con ‘Si quieres o si puedes’ y ‘Te vi caminar’, para terminar con ‘Dónde está ese tipo’, con la que despedían probablemente el concierto más divertido y potente de todo el 2006. Fue imposible no alargar la fiesta con el ‘Brindis’ por todos los que se dieron cita aquel domingo 23 de agosto de granizo, rayos, truenos y un potente rockanroll…
abuztua2026 Enrique Mingo
















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