domingo, 10 de agosto de 2025

Concierto Gastrobar El Rincón d'er Titi (Escarrilla)

La paella más rockera del Rincón d’er Titi

Repasamos en el apartamento que Karmina tiene en Formigal, alrededor de unos huevos fritos con chistorra y morcilla, algunos de los incidentes del concierto que acabamos de dar en el Refugio de Piedrafita. Se nota el cansancio de un día denso y agitado. Tenemos la sensación de que los bolos son como viajes en un tobogán, en los que se pasa de lo peor a lo mejor en un instante. Cosas a tener en cuenta, muchas, pero sabemos que ninguna nos va a asegurar que el próximo concierto, el que tenemos en Escarrilla mañana, vaya a cambiar esa diabólica dinámica. Gorka y Nagore M. se van a dormir a su furgo, Cami y Fisuras también. Nagore E. y Karmina entran en choque generacional y Fernan y Mingo se escapan de la polémica con una cerveza en la mano... El día no da más de sí. 






El domingo amanece sin prisa y caluroso, con un sol limpio que deja todas las montañas que nos rodean afiladas contra un azul intenso. He quedado con el Titi que apareceríamos por su rincón sobre las 12.00. Hay quien hace doble desayuno y hay quien apura la cama hasta lo imposible. A mediodía estamos aparcados frente al bar. Hay bastante movimiento. El Titi está metido en la cocina y apenas puede salir para saludar y decirnos que el tablado que le han dejado del ayuntamiento “está ahí afuera”, que no lo han podido montar y que… Comenzamos a montar el tablado. El sol cae a plomo. Al menos vemos que el espacio para tocar es bastante amplio, que es un buen txoko para hacer un concierto. 







Nagore se cobija tras la muralla para protegerse del calor. Está medio mareada. El calor la mata. Montamos el tablado, un puzle sencillo de patas y tablas, y comenzamos a descargar el equipo.






Hemos quedado que para las 14.00 tenemos una paella de sepia y langostinos esperándonos (lo prometido era bogavante… pero bueno, tampoco suena mal).





No nos ha dado tiempo para probar sonido pero justo para esa hora estamos en la mesa. Hay hambre y la paella es generosa, además hay que reconocer que está muy sabrosa. El concierto está programado para las 18.00 y decidimos que la prueba de sonido la haremos una hora antes.





Entre tanto no podemos resistirnos a la llamada del agua de la piscina que vemos enfrente. Nos seduce la perspectiva de una cabezadita bajo la sombra de alguno de los árboles y un refrescante baño. 










La prueba de sonido va rápida pero vemos que unas nubes oscuras amenazan sobre la montaña y cuando estamos a punto de acabar ya sentimos que algunas gotas están cayendo. Emergencia, hay que tapar rápidamente todo. La perspectiva de una tormenta estaba presente por eso los altavoces y la mesa están bajo potentes sombrillas, pero la batería, los amplificadores y los micros hay que cubrirlos con urgencia. Un plástico de grandes dimensiones sirve para la batería y el Titi nos saca unas bolsas de basura de gran tamaño para los amplis y micros…. Parece que está todo cubierto y a salvo. Esperamos con la vista puesta en el cielo. Tras media hora de lluvia, parece que el cielo se abre… Para las 18.30 y tras pasar la fregona por el tablado, comienza el concierto agradeciendo al Titi que haya abierto su magnífica terraza a nuestra música.







Desde el comienzo las sensaciones son excelentes. Da la sensación de que todo fluye, que toda la banda está cómoda en el escenario. Los temas suenan convincentes, desde los primeros medios tiempos hasta la balada santanera de ‘Lejos y Cerca’ o el R&B ‘Charlie y Laura’. No ha surgido ninguno de los problemas de escucha que Mingo tuvo el día anterior en Piedrafita y eso se transmite en el directo. Todas las mesas de la terraza están ocupadas y la gente que llega comienza a situarse. Iñaki, guitarrista de Arrakatanga y amigo de Fernan, nos aconseja que subamos un poco las teclas. Le hacemos caso y la tanda latina (‘Ahora podré olvidarte’, ‘Los caprichos del ayer’ y 'Allí naciste tú’) suenan frescas y divertidas. ‘El paraíso terrenal’, que fue un desastre el día anterior, volvió a ser una canción referente del repertorio. La balada ‘Olvidé’ suena poderosa al igual que ‘La suerte está de mi lado’. Funciona muy bien ‘No esperas nada’ como puerta de la tanda más festiva y rockanrolera que, una vez más, consigue hacer mover las piernas del personal tras la reivindicativa ‘Tina’, con la que volvemos a lucir la bandera Palestina y mostrar nuestro rechazo a la brutal injusticia que sufre su pueblo. ‘Labios’ y ‘Fiesta al rojo’ suenan lo que son, bailables y divertidas; ‘La fiesta es aquí’, como un cañonazo. Volvemos a dejar fuera ‘En medio de la tormenta’ por segundo día consecutivo. El disfrute es palpable tanto dentro como fuera del escenario y el final del concierto de nuevo se convierte en una oda al R&R con ‘Te vi caminar’, ‘Tú decides’ y ‘Dónde está ese que fuiste ayer’.






La petición de bis es sincera y tampoco nos hacemos de rogar. Con el vaso en la mano Mingo invita a que todo el mundo brinde con la banda. La canción vuelve a tener ese algo de ochote y taberna de pueblo, de folk etílico, de garganta sucia y golpe en la barra. ‘Si quieres o si puedes’ y ‘No bajes la guardia’ cierran probablemente el concierto que mejor ha sonado de todos los que hemos ofrecido este año. Hemos hecho nuevos seguidores (Patri y su cuadrilla de Sabiñánigo), y también, entre ellos, er Titi, que nos pedía que volviéramos la semana siguiente… Esta vez será imposible, pero quizá podamos repetir para el día del Pilar. Ya lo contaremos aquí si así sucede. Recogemos a toda velocidad. Nagore, Cami y Fernan tienen que salir zingando hacia Donosti, mañana es lunes y tienen que currar a primera hora de la mañana, tienen tres horas y media de carretera.











Esto es pasión por el R&R…


abuztua2025 Enrique Mingo

sábado, 9 de agosto de 2025

Concierto Refugio Piedrafita de Jaca (Huesca)

La casa de Esteban, el refugio de MingoFisuras

La casa de Esteban, el Refugio Bosque de Betatos en Piedrafita de Jaca, en pleno corazón del Pirineo  oscense, se ha convertido también en el refugio más apetecible para la música de MingoFisuras.





Después de haber presentado allí nuestros dos discos anteriores, teníamos una ilusión especial por llevar allí los temas de nuestra tercera grabación, La fiesta es aquí. Esteban, con una generosidad fuera de escala, nos volvía a abrir su casa y nosotros deseábamos ofrecerle nuestra mejor versión musical. Habíamos apalabrado la cita para el sábado 9 de agosto y el pequeño vídeo editado con el cartel ya sobrepasaba las 1.500 visitas en Youtube. Buena señal. 





El equipo de sonido se mantenía desmontado en el local desde el último bolo en Hondarribia. Íbamos con el suficiente rodaje, tras los tres bolos continuados de julio, como para sentirnos seguros con el nuevo repertorio.

La furgo se puso en marcha un par de días antes con Mingo, Fisuras y Karmina. Disfrutar de un par de días en el Pirineo es un lujo al que, si se puede, hay que apuntarse siempre. Para esta escapada, con la intención de abrir nuevos locales a futuros conciertos, habíamos contactado con er TiTi, dueño del Rincón d’er TiTi, en Escarrilla, para un bolo de tardeo el domingo 10. Andaluz salao. Resuelto y dispuesto a poner su rincón a nuestra disposición, promete comida y 250 euros. Antes de subir a Formigal nos acercamos a ver si realmente existe el tal TiTi y sí, también su local y su buen meneo de personal y clientela. 

El resto de la banda tienen curro y aparecen el mismo sábado por allí. La avanzadilla, después del disfrute de las aguas del embalse de Lanuza y alguna tortura debido al calorazo de un agosto de récord, ha conseguido bajar sin accidentes la furgo hasta el cuidado césped del Refugio. Para cuando llegan Fernan, Nagore y Cami todo el material está bajo el tejadillo del escenario. Bien sincronizados para la segunda parte del montaje, Cami coge las riendas y para la hora de la comida todo está listo a falta de pequeños retoques en el sonido.



Esteban vuelve a superarse en la comida. Surtido de verduras a la parrilla. Ensalada de tomate con bonito y foie de aceituna negra. Surtido de carnes a la parrilla. Su pantxineta y su tarta de queso… todo exquisito. Esta vez Nagore no puede llevarse el tupper por si le entra hambre a medio concierto. Está reventada. Se ha escanciado, mano a mano con Fernan y alguna otra ayuda leve, un par de botellas de ‘La Dolores’, para ahuyentar los presentes y prevenir lo futuros dolores del cuerpo y del alma. Nos dejamos querer en la sobremesa porque el concierto está anunciado para las 18.30 y no han surgido problemas a solucionar.

 





No hay prisa, así que media hora antes hacemos unos pocos retoques en el sonido. Parece que todo se escucha bien pero en el cielo algunas nubes de lluvia comienzan a imponerse en la cima de la montaña. Todo el equipo está bajo cubierto pero hay que mover algunos aparatos para evitar males mayores. Hay un cierto nerviosismo porque pueda arruinarse el día. Precipitamos el comienzo y sobre una ligera lluvia suenan las primeras canciones en las que, sobre todo Mingo, está incómodo. No sé oye bien y cuando eso ocurre todo se le amontona, la guitarra comienza a darle problemas, la cuerda de arriba se le va del mástil, la afinación es dudosa… las primeras canciones para él son un desastre. Solo para él, porque a su alrededor todos parecen estar cómodos. Así, en esa disparidad de sensaciones van sonando ‘La herida’, ‘Hermosa ingenuidad’, ‘Se apagaron…’, ‘Charlie y Laura’, ‘Cerca o lejos’, la lista del repertorio una por una hasta llegar al total desbarre de ‘El paraíso terrenal’, en la que Mingo no llegó a encontrar la letra en ningún momento de la canción.

A partir de ahí, con la sorpresiva llegada de Nagore y Gorka, y como si fuera un nuevo concierto, el sonido cambió radicalmente con las indicaciones que Nagore nos daba desde fuera. ‘Tina’ sirvió para que la bandera de Palestina y la cruel situación de exterminio que  vive su pueblo, volviera a colocarse en el escenario. Es un pequeño altavoz el que tiene MF pero en él se seguirá denunciando el genocidio del pueblo palestino por parte del gobierno nazi/terrorista de Israel.

Toda la segunda parte, la más cañera, sonó con potencia. Como tantas veces, ‘Labios’ abría la puerta de la fiesta y el baile. ‘Fiesta al rojo’ y ‘La fiesta es aquí’ servían para que cada vez más gente se atreviese a bailar junto a Esteban y los fijos frente a la banda. La dupla de rockanroles (‘Te vi caminar’ y ‘Tú decides’) dejaron el ambiente perfecto para que, con el nuevo final de ‘Dónde está ese que fuiste ayer’, todos quisieran y pidieran que el concierto no acabase allí. 



De nuevo el parón del bis fue perfecto para hacer el ‘Brindis’ por los que nos han dejado y también, “y sobre todo, por los que estamos, por los que nos hemos reunimos en una fiesta como esta”. Sonó gamberra, divertida, coral… tal como se concibió. Ya estaba todo cómo debía de estar, todo estaba dónde debía. La gente bailando, cantando y aplaudiendo. La banda disfrutando de su música  ejecutándola. ‘Si quieres o si puedes’ y ‘No bajes la guardia’ dejaron el eco de una tarde en la que hubo de todo bajo las montañas: la generosidad a raudales de Esteban y su excelente comida, algo de lluvia, algo de sol y mucho calor, mal sonido y sus consabidos nervios y frustraciones, visitas sorpresivas con su proverbial ayuda, buen sonido y buenas vibraciones, y buen ambiente y baile y alegría y buen rollo… y el deseo de que Esteban nos vuelva a abrir su casa, el Refugio de Piedrafita de Jaca, a nuestras canciones, a nuestra música.

abuztua2025 Enrique Mingo

CRITICA DE JKAR LANDA

ELLOS SABRÁN LO QUE HACEN……… (y a mi qué me importa?) Necesito insultarles, ridiculizarlos, despreciarlos, denostarlos o zadherirlos…para de...