La paella más rockera del Rincón d’er Titi
Repasamos en el apartamento que Karmina tiene en Formigal, alrededor de unos huevos fritos con chistorra y morcilla, algunos de los incidentes del concierto que acabamos de dar en el Refugio de Piedrafita. Se nota el cansancio de un día denso y agitado. Tenemos la sensación de que los bolos son como viajes en un tobogán, en los que se pasa de lo peor a lo mejor en un instante. Cosas a tener en cuenta, muchas, pero sabemos que ninguna nos va a asegurar que el próximo concierto, el que tenemos en Escarrilla mañana, vaya a cambiar esa diabólica dinámica. Gorka y Nagore M. se van a dormir a su furgo, Cami y Fisuras también. Nagore E. y Karmina entran en choque generacional y Fernan y Mingo se escapan de la polémica con una cerveza en la mano... El día no da más de sí.
El domingo amanece sin prisa y caluroso, con un sol limpio que deja todas las montañas que nos rodean afiladas contra un azul intenso. He quedado con el Titi que apareceríamos por su rincón sobre las 12.00. Hay quien hace doble desayuno y hay quien apura la cama hasta lo imposible. A mediodía estamos aparcados frente al bar. Hay bastante movimiento. El Titi está metido en la cocina y apenas puede salir para saludar y decirnos que el tablado que le han dejado del ayuntamiento “está ahí afuera”, que no lo han podido montar y que… Comenzamos a montar el tablado. El sol cae a plomo. Al menos vemos que el espacio para tocar es bastante amplio, que es un buen txoko para hacer un concierto.
Entre tanto no podemos resistirnos a la llamada del agua de la piscina que vemos enfrente. Nos seduce la perspectiva de una cabezadita bajo la sombra de alguno de los árboles y un refrescante baño.
La prueba de sonido va rápida pero vemos que unas nubes oscuras amenazan sobre la montaña y cuando estamos a punto de acabar ya sentimos que algunas gotas están cayendo. Emergencia, hay que tapar rápidamente todo. La perspectiva de una tormenta estaba presente por eso los altavoces y la mesa están bajo potentes sombrillas, pero la batería, los amplificadores y los micros hay que cubrirlos con urgencia. Un plástico de grandes dimensiones sirve para la batería y el Titi nos saca unas bolsas de basura de gran tamaño para los amplis y micros…. Parece que está todo cubierto y a salvo. Esperamos con la vista puesta en el cielo. Tras media hora de lluvia, parece que el cielo se abre… Para las 18.30 y tras pasar la fregona por el tablado, comienza el concierto agradeciendo al Titi que haya abierto su magnífica terraza a nuestra música.
Desde el comienzo las sensaciones son excelentes. Da la sensación de que todo fluye, que toda la banda está cómoda en el escenario. Los temas suenan convincentes, desde los primeros medios tiempos hasta la balada santanera de ‘Lejos y Cerca’ o el R&B ‘Charlie y Laura’. No ha surgido ninguno de los problemas de escucha que Mingo tuvo el día anterior en Piedrafita y eso se transmite en el directo. Todas las mesas de la terraza están ocupadas y la gente que llega comienza a situarse. Iñaki, guitarrista de Arrakatanga y amigo de Fernan, nos aconseja que subamos un poco las teclas. Le hacemos caso y la tanda latina (‘Ahora podré olvidarte’, ‘Los caprichos del ayer’ y 'Allí naciste tú’) suenan frescas y divertidas. ‘El paraíso terrenal’, que fue un desastre el día anterior, volvió a ser una canción referente del repertorio. La balada ‘Olvidé’ suena poderosa al igual que ‘La suerte está de mi lado’. Funciona muy bien ‘No esperas nada’ como puerta de la tanda más festiva y rockanrolera que, una vez más, consigue hacer mover las piernas del personal tras la reivindicativa ‘Tina’, con la que volvemos a lucir la bandera Palestina y mostrar nuestro rechazo a la brutal injusticia que sufre su pueblo. ‘Labios’ y ‘Fiesta al rojo’ suenan lo que son, bailables y divertidas; ‘La fiesta es aquí’, como un cañonazo. Volvemos a dejar fuera ‘En medio de la tormenta’ por segundo día consecutivo. El disfrute es palpable tanto dentro como fuera del escenario y el final del concierto de nuevo se convierte en una oda al R&R con ‘Te vi caminar’, ‘Tú decides’ y ‘Dónde está ese que fuiste ayer’.
La petición de bis es sincera y tampoco nos hacemos de rogar. Con el vaso en la mano Mingo invita a que todo el mundo brinde con la banda. La canción vuelve a tener ese algo de ochote y taberna de pueblo, de folk etílico, de garganta sucia y golpe en la barra. ‘Si quieres o si puedes’ y ‘No bajes la guardia’ cierran probablemente el concierto que mejor ha sonado de todos los que hemos ofrecido este año. Hemos hecho nuevos seguidores (Patri y su cuadrilla de Sabiñánigo), y también, entre ellos, er Titi, que nos pedía que volviéramos la semana siguiente… Esta vez será imposible, pero quizá podamos repetir para el día del Pilar. Ya lo contaremos aquí si así sucede. Recogemos a toda velocidad. Nagore, Cami y Fernan tienen que salir zingando hacia Donosti, mañana es lunes y tienen que currar a primera hora de la mañana, tienen tres horas y media de carretera.
Esto es pasión por el R&R…
abuztua2025 Enrique Mingo































