domingo, 5 de julio de 2026

Formigal - Huesca

Un breve ensayo en Formigal



El concierto en la cervecería La Lola y el Titi, en Formigal, podría calificarse de un ensayo breve. La idea inicial de hacerlo en el vermú, a mediodía, venía condicionada a que Nagore tenía un bolo en Iparralde esa tarde-noche. Aunque luego dicho bolo se suspendió. El problema de la batería en el coche de Fisuras tampoco hizo que todo el mundo estuviese en la cama relativamente pronto, aunque la juerga viniera de ese espíritu cubano que le nace a Fernan en cuanto se pone un casco de esquiar en la cabeza.




La idea de estar montando a las 11.00 en el porche de la cervecería no se alteró aunque los currelas del bar llegaban pasadas las 12.00 y la corriente la tenían que dar ellos. Se veía a las claras que en esta ocasión el Titi, tanto por el concierto del viernes en Escarrilla como por el que íbamos a dar en Formigal, no se lo había currado ni lo mínimo. Puede ser entendible la poca gente del viernes, pero es menos entendible que nadie aparezca por el bar cuando el concierto estaba anunciado para las 12.00 y sabiendo que la banda necesitaba, entre otras cosas que les dieran corriente eléctrica para el equipo de sonido. Es también cierto que el Titi había sufrido ciertas pérdidas recientes que le tenían emocionalmente muy jodido. Por eso todo entraba dentro de lo entendible y también por eso el agradecimiento de la banda a su persona es mucho más sincero.









Una vez solucionado el tema de la luz la prueba de sonido fue rápida. Para las 13.00 una decena de personas se encontraban en la terraza de la cervecería, entre ellas Espe (que nos había conseguido un bolo en Formi hacía 4 años) y Pedro, el amigo íntimo de Fenan de Panticosa (que también nos consiguió ese mismo año un bolo en Panticosa). El sonido, excelente, y la comunicación dentro del grupo fluía bien, pero el concierto paso a ser un ensayo cuando la banda vio que de la decena de personas pasaron a ser cuatro rostros, interesados y aplaudidores, pero cuatro. Y el cansancio acumulado se dejaba sentir, aunque las canciones sonaban bonitas. Así, una vez pasado el dueto gitano de ‘Caprichos del ayer’ y ‘Alli naciste tú’, Mingo fue borrando de la lista algunos temas que no tenían mucho sentido tocar: ‘Mísero corazón’, ‘Fiesta al Rojo’, ‘No bajes la guardia’ y ‘Si quieres o si puedes’ fueron directamente al contenedor de las prescindibles, y tampoco hubo motivo para el bis del brindis final.  Fue una pena no sacarle más partido a ese sonido que la banda había logrado con los tres bolos seguidos, pero hay veces en los que hay que entender que los  conciertos se convierten en simples ensayos y este último de la mini gira pirenaica es lo que fue…






Recogida rápida y comida en Escarrilla. Cansancio y cierta preocupación en Lola/Iñaki por el problema del coche. Temen que les pueda dejar tirados. Comida con cierta polémica sobre el pago del Titi, que nos deja los tickes de las comidas para que veamos ese gasto añadido. Nagore en un lado…. todos los demás, en otro. La excursión por el Piri ha terminado. Ha habido de todo en cuanto a la respuesta. Los conciertos han sido en general buenos en cuanto al sonido y el fuste del repertorio, pero quizá haya que plantearse si merece la pena ir hasta esas preciosas montañas para tocar delante de 5 personas…. Al menos, igual que en un momento reducimos el número de canciones en el repertorio, quizá hay que reducir de tres a dos el número de conciertos para la próxima… habrá que darle una vuelta.







uztaila2026 Enrique Mingo

sábado, 4 de julio de 2026

Albergue Piedrafita - Huesca

Concierto a la parrilla, de Esteban



La Transit bajaba por la empinada cuesta que da a la campa del albergue/restaurante El Bosque del Betato alrededor de las 17.00 horas. La tarde está limpia. Hace un calor llevadero, sano. Un abrazo con Esteban, al que dejamos que siga con sus quehaceres de parrillero curtido, y nos ponemos a la descarga. Nadie pregunta ya nada para el montaje. Unos colocan las cajas, los subwoofer, otros abren patas de micro y tiran claves, otros se encargan de sus amplis, de sus instrumentos. Una vez montado se prueba intentando molestar lo menos posible. Se deja casi igual la ecualización que se empleo ayer, sabemos que el sonido fue bueno y las condiciones son bastante similares. Un par de vueltas al ‘Te vi caminar’ nos sobran para dejar todo listo. Aún quedan casi 15 minutos antes del bolo, que está anunciado para las 19.00 horas. Se empiezan a ver caras conocidas de años anteriores. Esteban tiene ya un grupo de personas a las que sabe que les gusta nuestra música y se han convertido en seguidores entusiastas. Con una treintena, más o menos, de caras conocidas comienza el concierto. 





Desde el primer guitarrazo se transmite la sensación contraria a la sentida ayer. De la fría noche, escasa en comunicación en ambos sentidos, aquí se percibe todo lo contrario: calor y entusiasmo por parte de la treintena de personas que han acudido como de la banda. Parece que Esteban haya encendido su parrilla para dar temperatura al concierto. Todas las canciones suenan potentes dentro de sus particularidades; las melódicas suenan afinadas (‘Duele’), las rítmicas (‘No encuentras a nadie’, ‘Charli y Laura’, ‘La fiesta es aquí’…) van a su ritmo; las divertidas (‘Allí naciste tú’, ‘Labios’, ‘Fiesta al Rojo’) suenan divertidas; las veloces logran el punto sin tropezar (‘Caiste en la trampa’, Mísero corazón’, ‘No bajes la guardia’…); las contundentes dan su puñetazo y muestran su poder...  Y desde el otro lado hay reacciones: se cantan los estribillos reconocibles (‘Te vi caminar’, ‘Quién es ese tipo’), se siguen las letras con atención y los pies llevan el ritmo debajo de las mesas.






Los aplausos se sienten sinceros. Mingo agradece a Esteban su generosidad desmedida y todos los presentes entienden de qué habla. Se nota que es una comunidad que se auto reconoce, que sabe lo que aporta cada uno. La banda vuelve a utilizar ‘Fiesta al Rojo’ para la primera presentación de sus miembros, aunque quizás es la canción en la que más se nota que Nagore lleva el bombo con el pie izquierdo al prescindir en el solo de ciertos juegos. Todas las canciones han sonado contundentes y el brindis final es sincero cuando todos los asistentes levantan sus copas y despojados de vergüenzas y pudores bailan a ritmo ska su estribillo. La parrilla de Esteban ha dejado en su punto exacto el bolo de MingoFisuras.





Y luego en la misma parrilla Esteban preparó una excelente cena a la banda que volvió a alargarse hasta que las anécdotas se agotaron, coincidiendo con el agotamiento físico de todos los presentes en aquella mesa… 





uztaila2026 Enrique Mingo

viernes, 3 de julio de 2026

El Rincon del Titi - Escarrilla

Al Piri en víspera de San Fermín

El calendario de verano dejaba pocas alternativas para largas escapadas, y la del Piri, que se ha convertido en un clásico de la banda, exige al menos de un fin de semana completo. Eso sólo era posible en el del 3, 4 y 5 de julio. Así que se le propuso a Esteban acercarnos con el último disco hasta su albergue/restarurante de Piedrafita de Jaca y, una vez confirmado el bolo, volvimos a tocar la puerta del Titi, proponiéndole tocar tanto en su bar de Escarrilla como en su cervecería de Formigal. Confirmados los tres conciertos planteamos que el del viernes fuera por la noche, tras la cena, en el Rincón d’er Titi (Escarrilla), para dar tiempo a que llegaran sin agobios  todos los componentes de la banda. El sábado sería el concierto del Albergue El Betato de Piedrafita y  se cerraría la mini gira con un concierto vermut, al mediodía, en la cervecería La Lola y el Titi, en Formigal.

El Rincón d’er frío…



Fisuras/Lola y Mingo/Karmina se adelantaban a la expedición desde el miércoles para disfrutar esos días de la montaña oscense. La Transit que había dormido en garaje, seguía cargada con todo el material tal y como quedó tras el concierto de Acedo. Nagore, Fernan y Cami llegaban a Escarrilla el mismo viernes, juntos en la furgo de la batería, alrededor de las 18.00 horas. Hay callo en las descargas y montaje de equipo. Se nota que llevamos tres fines de semana seguidos con bolos. La gente empieza a saber qué hacer para ayudar a Cami. Esta vez el Titi no ha podido gestionar a tiempo el tablado que le cede el ayuntamiento, así que decidimos ocupar la carretera y parte de la acera para no ‘achicharrar’ a los clientes que pudieran estar en la terraza. Para las 20.30 horas, con un cielo limpio y bajo un sol que no sacude demasiado, todo está montado y probado, con la prueba de sonido realizada. La banda y acompañantes se relajan en una cena sin prisas y con vinos... Hay tiempo de sobra hasta las 22.00 que está anunciado el bolo.



Con la noche ya encima, y la temperatura bajando velozmente, MingoFisuras comienza el concierto. No hay mucha luz pero entre las farolas y los dos focos del grupo, se salva el problema. Con apenas gente en la terraza comienza a sonar ‘A tus pies’, rotunda. Parece que suena bien… pero faltan oídos que escuchen y piernas que bailen. Y con la temperatura bajando tampoco parece que vaya a venir mucha más gente. La frialdad en el ambiente se contagia a la banda, que va ejecutando los temas correctamente, pero sin la chispa que da el feed-back de un público que se hace sentir.  Mingo está especialmente distante. Ninguna presentación de canción. Ningún comentario. Es Nagore, que sigue adaptando el bombo a su pie izquierdo, quien ejerce de portavoz de la banda. Las canciones van cayendo una a una. Todas correctas, ninguna especialmente aplaudida por las ¿veinte manos? que se pueden contar en total entre los asistentes. Puede ser un buen ensayo para la banda teniendo en cuenta que al día siguiente suben a Piedrafita. El Titi se asoma un instante a la terraza y Mingo aprovecha para agradecerle este nuevo bolo en su bar, pero poco más. Todas las canciones, las 19 del repertorio, están tocadas y no parece que haya especial interés en tocar ‘el brindis’. ¿Para qué… para quién? Justo cuando están a punto de dejar los instrumentos una cuadrilla de jóvenes, bastante más animados que la noche, asoman por allí y les piden que toquen algo de Extremoduro, al que acaban de descubrir una vez muerto su líder... “Lo sentimos, pero no hacemos versiones” se les dice… “Bueno, pues tocar alguna vuestra…”, así que el brindis va a sonar y a ser bailado por la única cuadrilla que se asomó, aunque muy tarde, por el frío rincón d’er Titi…





En el apartamento que Karmina tiene en Formigal la madrugada se alargó entre cervezas y comentarios, y canciones nuevas de la banda… Por la mañana, tras un desayuno escalonado que se prolongó casi hasta el mediodía, un chapuzón en el embalse de Lanuza iba a abrir el apetito al pollo en salsa que se habían cocinado Lola y Karmina. Hay un buen vino que, en algunos casos, invita a una cabezadita antes de subir a Piedrafita.






uztaila2026 Enrique Mingo

Formigal - Huesca

Un breve ensayo en Formigal El concierto en la cervecería La Lola y el Titi, en Formigal, podría calificarse de un ensayo breve. La idea ini...